En Nuevo Laredo se proyectan 4 mil viviendas ante alta demanda inmobiliaria

Jenny Althair Rivas Padilla, presidenta nacional de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), informó que el sector inmobiliario mantiene una dinámica constante a nivel nacional, con una contribución cercana al 8 por ciento del Producto Interno Bruto, al tiempo que enfrenta retos relacionados con la oferta de vivienda en distintas entidades, entre ellas Tamaulipas.

Al referirse al comportamiento de la industria, explicó que se trata de una actividad integrada por 17 ramas que impulsan el desarrollo económico regional y que se encuentra segmentada en mercados como el residencial, comercial, industrial y turístico, cada uno con características propias según la zona del país.

Indicó que la vivienda habitacional mantiene una demanda sostenida debido a que responde a una necesidad permanente de la población, mientras que el sector industrial ha cobrado relevancia en los últimos años a partir del fenómeno del nearshoring, lo que ha colocado a México en un escenario de mayor atracción para la inversión productiva. En el ámbito turístico, añadió, existe un mercado constante de inversionistas extranjeros interesados en desarrollar proyectos inmobiliarios.

La dirigente señaló que se han detectado áreas de oportunidad relacionadas con la disponibilidad de vivienda, ya que en algunas regiones la demanda supera la oferta, situación que también se presenta en ciudades fronterizas como Nuevo Laredo. Este desbalance, explicó, dificulta atender a personas que buscan adquirir un patrimonio o realizar inversiones inmobiliarias.

Precisó que a nivel nacional se ha estimado un déficit cercano a nueve millones de viviendas, lo que ha motivado la implementación de programas de vivienda social con presencia en diversas entidades del país. En el caso de Nuevo Laredo, se proyecta la construcción de alrededor de cuatro mil viviendas como parte de estos esquemas.

Mencionó que una parte del inventario habitacional corresponde a viviendas recuperadas por instituciones crediticias, cuyo proceso de regularización requiere tiempo antes de reincorporarse al mercado. En ese sentido, destacó que organismos como Infonavit realizan acciones para reactivar esa oferta disponible.

Informó que al cierre de 2025 la vivienda nueva registró una apreciación cercana al 10 por ciento, mientras que la vivienda usada mostró incrementos aproximados de 8.2 por ciento, variaciones asociadas al aumento en los costos de materiales de construcción y a factores económicos internacionales.

Compartir
Redacción
Redacción