Miles de peces muertos fueron hallados en el estero El Camalote ubicado en Altamira, lo que preocupó a la población en la zona costa de la entidad.
Especialistas atribuyen el fenómeno a filtraciones en el sistema de diques que permiten la entrada de agua salobre a las lagunas de agua dulce, cuyo líquido sirve para uso doméstico en Altamira, Ciudad Madero y Tampico.
José Luis León Hurtado, coordinador del Consejo Ciudadano del Agua del estuario del río Pánuco, explicó que ejemplares muertos de especies como carpa y plateado fueron encontrados acumulados en la zona de esclusas (compuertas).
“El sistema presenta perforaciones que provocan la pérdida de agua dulce y facilitan la intrusión salina por efecto de las mareas”, advirtió.
El especialista señaló que los 22 kilómetros de diques requieren una rehabilitación integral para evitar el avance del agua salada, en un contexto marcado por el inicio del estiaje y bajos niveles en el sistema lagunario Río Tamesí-Chairel.
De acuerdo con sus estimaciones, el nivel hídrico se encuentra por debajo de los 80 centímetros, lo que agrava la vulnerabilidad del ecosistema y compromete la supervivencia de especies que no toleran altos niveles de salinidad.
Alertó que la acumulación de peces en descomposición incrementa los niveles de contaminación en el agua, lo que deteriora aún más la calidad ambiental en la región.
León Hurtado urgió a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) a intervenir en la infraestructura hidráulica; señaló que no existen actualmente proyectos ejecutivos ni inversiones para atender el deterioro de los diques, pese a que la dependencia es responsable de su operación.
También llamó a regular la extracción de agua para uso industrial y agrícola, así como a reactivar el Consejo de Cuenca, con el fin de establecer medidas que permitan proteger el sistema y garantizar la movilidad de especies como el robalo, que requiere condiciones mixtas de agua dulce y salada para su reproducción.
El sistema lagunario Río Tamesí-Chairel es la principal reserva hídrica del sur de Tamaulipas, donde la combinación de sequía, presión industrial y fallas en infraestructura comienza a reflejarse en el equilibrio ecológico.




