Luego del aumento en el nivel del Río Bravo, al menos 54 boyas fueron arrastradas hasta la zona de Nuevo Laredo; sin embargo, se confirmó que estos objetos permanecen en territorio de Estados Unidos.
Autoridades de Protección Civil en este municipio fronterizo informaron que las piezas flotantes forman parte de una estructura ubicada del lado norteamericano, por lo que no se encuentran en suelo mexicano.
Asimismo, se indicó que las boyas fueron retiradas y aseguradas por instancias del vecino país, sin que se reporten riesgos directos para la población de esta región.
Las autoridades locales señalaron que continúan en monitoreo permanente de las condiciones del río, ante posibles variaciones en su nivel derivadas de las lluvias recientes.




