La falta de un servicio permanente de radioterapia en Nuevo Laredo continúa representando un reto para la atención integral de pacientes con cáncer, quienes en algunos casos deben viajar a Monterrey, Nuevo León, para completar su tratamiento.
Aunque la ciudad cuenta con servicios de diagnóstico, cirugía, quimioterapia y acceso a medicamentos oncológicos, especialistas señalan que la ausencia de radioterapia limita la cobertura total de atención. Se estima que alrededor del 20 por ciento de los pacientes que requieren este procedimiento son canalizados a otra entidad.
Esta situación implica un esfuerzo adicional para las personas enfermas y sus familias, debido a los traslados y gastos que conlleva recibir parte del tratamiento fuera de la ciudad.
Entre los tipos de cáncer más frecuentes se encuentran el de mama, ovario, próstata y colon, con un registro aproximado de entre 30 y 50 nuevos casos mensuales en consultas privadas. El tratamiento varía según la etapa en que se detecta la enfermedad, ya que en fases tempranas puede resolverse con cirugía, mientras que en otros casos se requiere quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o una combinación de estas.
Asimismo, se destacó que el abasto de medicamentos en instituciones públicas ha mostrado mejoría en los últimos años, lo que ha favorecido el acceso a tratamientos. Sin embargo, tras la pandemia de Covid-19 se observó un incremento en diagnósticos en etapas avanzadas, debido a la suspensión temporal de estudios preventivos.
Especialistas reiteraron la importancia de realizar chequeos médicos periódicos y estudios de detección oportuna, principalmente a partir de los 40 años, ya que muchos tipos de cáncer no presentan síntomas en sus primeras etapas.
Finalmente, se subrayó que, aunque Nuevo Laredo cuenta con infraestructura para la atención oncológica, la incorporación de un servicio permanente de radioterapia permitiría ofrecer un tratamiento completo sin necesidad de que los pacientes se desplacen a otras ciudades.




