Integrantes de la organización civil Conibio Global, en el norte de Tamaulipas, se manifestaron en contra de los lanzamientos del cohete Starship al considerar que el Golfo de México podría estar siendo utilizado como depósito de residuos aeroespaciales.
Las protestas se llevaron a cabo el pasado 16 de julio, fecha programada para el décimo tercer vuelo, donde activistas se movilizaron tanto por tierra como por mar para expresar su inconformidad.
La agrupación ha solicitado en diversas ocasiones la intervención de las autoridades competentes para evaluar el impacto ambiental que podría generar la caída de fragmentos en la flora y fauna marina.
De acuerdo con Elias Ibarra, presidente de Conibio Global, tras el lanzamiento de la empresa SpaceX, el propulsor habría caído en aguas del Golfo de México, lo que podría ocasionar que residuos lleguen a las costas tamaulipecas en los próximos días.
Señaló que, según las condiciones del viento y las corrientes marinas, los restos podrían arribar a territorio mexicano en un lapso aproximado de tres días, lo que representaría un riesgo de contaminación en playas y posibles afectaciones a la biodiversidad y actividades económicas locales.
Durante una de las manifestaciones, realizada en Playa Bagdad, los ambientalistas advirtieron que esta problemática ha motivado múltiples protestas en la zona, al tiempo que señalaron la presencia de embarcaciones que presuntamente se dirigían al punto de impacto para recuperar los restos.
Finalmente, los activistas aclararon que no se oponen al desarrollo de tecnología espacial, sino a que los residuos derivados de estos lanzamientos terminen en aguas mexicanas, lo que consideran un riesgo para el entorno natural de Tamaulipas.




