El crecimiento vertical comienza a modificar de manera significativa el paisaje urbano de Tampico y su zona conurbada, con nuevos desarrollos que también se extienden hacia Ciudad Madero y Altamira.
La construcción de edificios destinados a vivienda, oficinas, comercios y servicios responde principalmente a la limitada disponibilidad de terrenos en Tampico y a una creciente demanda de espacios cercanos a centros laborales, educativos y de entretenimiento.
Hace aproximadamente 15 años, la construcción de torres de gran altura todavía representaba un proyecto a futuro para la región. Actualmente, distintos puntos del sur de Tamaulipas muestran una mayor presencia de edificios que cambian la imagen de la zona.
El desarrollo vertical se concentra principalmente en corredores como la avenida Hidalgo, el Corredor Urbano Luis Donaldo Colosio y el bulevar costero de Playa Miramar, donde se han proyectado diferentes complejos habitacionales y de usos mixtos.
Uno de los sectores donde este crecimiento resulta más visible es Faja de Oro, vialidad que conecta Ejército Mexicano con la avenida Hidalgo y que se encuentra a aproximadamente 1.5 kilómetros del Aeropuerto Internacional de Tampico.
En un tramo cercano a los 500 metros, dentro de la colonia Lomas de Rosales, considerada una de las zonas con mayor plusvalía de la ciudad, se han concentrado proyectos de torres departamentales y desarrollos que combinan diferentes servicios.
Buscan consolidar una zona de alta plusvalía
La estrategia de impulsar el crecimiento vertical comenzó a plantearse desde hace más de una década con la intención de atraer desarrolladores nacionales y extranjeros hacia puntos considerados estratégicos de la zona conurbada.
Uno de los factores que ha favorecido esta tendencia es la demanda de vivienda generada por directivos y trabajadores de empresas nacionales y transnacionales establecidas principalmente en el corredor industrial de Altamira.
Entre los proyectos que actualmente se desarrollan en Faja de Oro se encuentra Punta Loma, cuya construcción comenzó a tomar forma después de que fuera anunciado en 2018.
El complejo contempla más de 50 locales comerciales destinados a establecimientos de entretenimiento, salud, gastronomía y otros servicios, además de más de 10 niveles de departamentos de alta gama.
La obra, dirigida por Jorge Andonie, tiene prevista su conclusión hacia finales de 2027. El desarrollo se incorporará a una zona donde ya existen edificios como las Torres 809, 825 y 1010, desarrolladas anteriormente por Grupo Velas.
Con la llegada de nuevos proyectos, el sector comienza a perfilar una imagen urbana caracterizada por edificios de mayor altura y desarrollos de uso mixto, una tendencia que podría consolidar un nuevo corredor inmobiliario en el sur de Tamaulipas.
La expectativa es que esta transformación permita posicionar a la zona como un referente de desarrollo vertical en el estado, con características similares a sectores de alto crecimiento inmobiliario de Monterrey y su área metropolitana.




