El Gobierno Municipal de Nuevo Laredo avanza en la consolidación de una política ambiental de largo alcance, orientada a construir una ciudad más sostenible, resiliente y preparada ante los desafíos climáticos.
Durante la Sexagésima Quinta Sesión Ordinaria de Cabildo, se aprobó por unanimidad el Programa Municipal de Protección al Medio Ambiente y el Programa Municipal de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, instrumentos que permitirán fortalecer y dar continuidad a las acciones ecológicas en el municipio.
Con estas medidas, la administración encabezada por la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal busca ampliar los esfuerzos en reforestación urbana, educación ambiental, conservación de espacios naturales y estrategias de respuesta frente a fenómenos climáticos propios de la región.
La presidenta municipal destacó que el cuidado del entorno natural está directamente vinculado con la calidad de vida de la población, por lo que se impulsa una política pública que permita enfrentar condiciones como altas temperaturas, sequías y otros eventos extremos.
Se subrayó que estas iniciativas no surgen desde cero, sino que forman parte de un trabajo previo que ahora se fortalece mediante mecanismos de planeación que garantizarán su continuidad y mayor impacto.
El Programa Municipal de Protección al Medio Ambiente contempla la expansión de la reforestación urbana, así como la creación de jardines polinizadores en distintos espacios públicos como parques, plazas y áreas educativas, priorizando el uso de especies nativas adaptadas al clima local.
Asimismo, incluye el fortalecimiento del vivero municipal, la generación de registros georreferenciados de las zonas intervenidas, el mantenimiento de áreas verdes y la implementación de campañas permanentes de concientización dirigidas a diversos sectores de la sociedad.
Por otro lado, el Programa de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático establece acciones enfocadas en mejorar la capacidad de respuesta del municipio ante fenómenos como olas de calor, sequías y lluvias intensas, mediante estrategias que incluyen monitoreo ambiental, atención a zonas vulnerables y promoción de especies resistentes.
Con la aprobación de ambos programas, el municipio da paso a una estrategia integral que articula los esfuerzos ambientales ya existentes, promoviendo además la participación de escuelas, empresas y ciudadanía en el cuidado del entorno.
Como parte de las acciones realizadas recientemente, se plantaron mil 761 árboles en espacios públicos, utilizando especies como mezquite, encino verde y fresno, seleccionadas por su adaptación a las condiciones climáticas de la región.
De igual forma, se llevaron a cabo más de 200 actividades de educación ambiental en instituciones educativas, alcanzando a más de 3 mil estudiantes, con el objetivo de fomentar una cultura de respeto y conservación de los recursos naturales.




