
El director del Centro de Estudios del Río Bravo en Nuevo Laredo, Gustavo Pantoja, señaló que si bien existen descargas importantes en este cuerpo de agua, éstas pueden ser remediadas con la rehabilitación del sistema de alcantarillado.
Señaló que en algunos lugares se han hecho estudios en los que se tomaron muestras y se obtuvieron resultados negativos, pero esperan que con los trabajos en curso esta situación mejore en beneficio del río.
“El reporte que tenemos fue a finales del año pasado, en lugares puntuales y sí tenemos carga orgánica alta y va directamente relacionada a la descarga de aguas residuales del lado mexicano y que de alguna otra manera se está realizando la reparación de drenajes sanitarios por parte del Gobierno Municipal”, indico Pantoja.
El municipio está realizando una importante inversión en la rehabilitación de importantes colectores que ayudarán a contener el efluente en el Bravo.
“Si no se eliminará en su totalidad las descargas, por lo menos limitar la cantidad de litros por segundo que se están vertiendo que son según tenemos entendido alrededor de 500”, explicó.
Señaló que a pesar de todo, el río Bravo está en buenas condiciones y la rehabilitación de la planta sureste es de gran ayuda.



