Alrededor de 200 casos activos de gusano barrenador del ganado, el gobierno de Tamaulipas comenzó a movilizar brigadas sanitarias para contener el avance de esta plaga, considerada de alto riesgo para la actividad pecuaria y que en los últimos años ha obligado a reforzar medidas zoosanitarias en distintas regiones del país.
La estrategia será operada mediante un esquema conjunto entre la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura y la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), con la participación inicial de 24 estudiantes universitarios y cuatro docentes que serán desplegados en municipios considerados prioritarios.
El subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal, Cuauhtémoc Amaya García, informó que las primeras brigadas comenzarán operaciones el próximo 25 de mayo en los municipios de Burgos, Villagrán, Hidalgo y Ciudad Victoria.
“Vamos a ir avanzando uno por uno, de norte a sur”, declaró el funcionario estatal.
Las brigadas participarán en recorridos de supervisión, vigilancia sanitaria y revisión de ganado, en coordinación con personal de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales y del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria.
El gusano barrenador representa una de las amenazas históricas más severas para el sector ganadero debido a que las larvas invaden tejidos vivos de animales, provocando lesiones, infecciones y pérdidas económicas para los productores pecuarios.
La administración estatal sostuvo que el despliegue busca fortalecer la capacidad de respuesta en campo y evitar afectaciones mayores a la sanidad animal en regiones ganaderas de la entidad.
Cuauhtémoc Amaya García explicó que los estudiantes de la UAT participarán como parte de su servicio social, mientras que docentes universitarios acompañarán las labores operativas para brindar respaldo técnico y supervisión durante los trabajos en campo.
La estrategia ocurre en medio de una creciente preocupación nacional por mantener blindado el estatus sanitario del ganado mexicano, particularmente en entidades con fuerte actividad pecuaria y rutas de movilización animal.
El gobierno estatal señaló que las acciones forman parte de un esquema integral para proteger la producción ganadera y mantener coordinación permanente entre autoridades, universidades y organismos especializados en sanidad agropecuaria.




