Como parte de los preparativos para la construcción del tren de pasajeros que conectará Saltillo, Monterrey y Nuevo Laredo, especialistas trabajan en la protección de restos arqueológicos localizados a lo largo del trazo, algunos con una antigüedad estimada de hasta seis mil años.
De acuerdo con información oficial, el salvamento arqueológico presenta un avance del 81 por ciento, con 11 frentes de excavación distribuidos en los cerca de 390 kilómetros del proyecto ferroviario. Estas labores buscan resguardar evidencia de los primeros pobladores del noreste del país.
En total, se han identificado 27 sitios arqueológicos en el corredor. La mayoría contiene concentraciones de materiales prehispánicos, herramientas líticas y restos vinculados a antiguas vías ferroviarias. Entre los puntos detectados destacan Cueva Ahumada y Los Fierros, ubicados en Nuevo León, donde se han encontrado expresiones de arte rupestre.
En estos casos, especialistas analizan alternativas para permitir el desarrollo del proyecto sin afectar el patrimonio cultural, debido a la presencia de pinturas y grabados en roca dentro del área de influencia del tren.
Uno de los hallazgos más relevantes es Cueva Ahumada, en el municipio de García, donde estudios realizados desde la década de 1960 han confirmado ocupación humana desde el periodo Arcaico temprano, hace aproximadamente 6 mil años. En el sitio se han documentado pinturas rupestres, petrograbados, herramientas de piedra y restos de antiguos campamentos, lo que evidencia la presencia de grupos de cazadores-recolectores que habitaron la región durante milenios.
Las investigaciones continúan como parte de un esfuerzo por equilibrar el desarrollo de infraestructura con la conservación del patrimonio histórico del país.




