El Puente Internacional III “Comercio Mundial”, ubicado en Nuevo Laredo, Tamaulipas, fue cerrado de manera temporal el domingo para el tránsito de carga entre México y Estados Unidos, debido a condiciones de riesgo en el río Bravo.
La suspensión se implementó como medida preventiva ante el incremento en el nivel y la fuerza de la corriente del río, así como por la presencia de boyas metálicas que fueron arrastradas desde otras zonas fronterizas, lo que representó un peligro para la infraestructura y la seguridad de quienes transitaban por el cruce.
Autoridades de ambos lados de la frontera informaron de manera simultánea sobre la decisión, destacando que la prioridad era salvaguardar a la población y a los operadores del transporte de mercancías.
De acuerdo con reportes técnicos, el río Bravo registró niveles elevados y una corriente considerable, lo que provocó el desplazamiento de estructuras flotantes que quedaron cercanas al puente internacional.
El cierre impactó de forma significativa el comercio bilateral, ya que por este punto circulaban diariamente miles de vehículos de carga, considerados esenciales para el intercambio económico entre ambos países.
Además del cierre del cruce internacional, se tomaron otras medidas preventivas en la ciudad, como la suspensión de equipos de extracción de agua del río, lo que generó baja presión o posibles interrupciones en el suministro en algunas zonas.
También se restringió la circulación en vialidades cercanas al afluente, por lo que se exhortó a la población a evitar el área y utilizar rutas alternas mientras se restablecían las condiciones de seguridad.
Las autoridades mantuvieron el monitoreo constante de la situación, sin precisar en ese momento cuándo se reanudarían las operaciones en el puente.




