La ONU presentó un informe que analiza las medidas que podrían aplicarse para reducir los impactos del calentamiento global una vez que la temperatura media del planeta supere el umbral de 1.5 °C respecto al periodo preindustrial en un documento que plantea un cambio en las estrategias climáticas, al considerar que evitar ese nivel de calentamiento será cada vez más difícil.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señala que el desafío consiste ahora en gestionar los efectos derivados de un mayor incremento de la temperatura.
El informe plantea que el aumento de las temperaturas está relacionado principalmente con la quema de combustibles fósiles y advierte sobre las consecuencias que podrían presentarse en distintas regiones del planeta.
Entre los casos señalados se encuentran las islas del Pacífico, donde autoridades y científicos han advertido sobre posibles problemas para garantizar alimentos y agua potable.
El aumento del nivel del mar puede favorecer la entrada de agua salada en reservas de agua dulce y elevar el riesgo de inundaciones, condiciones que pueden afectar la permanencia de comunidades insulares.
Los países insulares también han planteado la necesidad de obtener recursos para implementar medidas de adaptación y han solicitado acciones para disminuir el uso de combustibles fósiles.
El informe señala que enfrentar un escenario con mayores temperaturas no implica abandonar los esfuerzos para reducir las emisiones, sino combinar acciones de mitigación con estrategias de adaptación.
Entre las medidas propuestas se encuentran el abandono progresivo de los combustibles fósiles, el incremento del uso de fuentes renovables como la energía solar y eólica, y la reducción de gases de efecto invernadero. También se plantea disminuir las emisiones de metano y desarrollar mecanismos para capturar y retirar carbono de la atmósfera.
El documento incluye además la necesidad de fortalecer la resiliencia climática de las comunidades que enfrentan mayores riesgos. La publicación generó críticas de especialistas que consideran que presentar el rebasamiento de 1.5 °C como un escenario inevitable podría reducir la presión para impulsar nuevas acciones contra el cambio climático.
El planeta registra ya un aumento de temperatura cercano a 1.5 °C respecto al periodo de 1850-1900.
Ante este escenario, el informe de Naciones Unidas plantea mantener la reducción de emisiones como una prioridad y, al mismo tiempo, preparar a las poblaciones expuestas a los efectos del calentamiento global.




