El Senado de la República aprobó una reforma a la Ley de Vivienda con 75 votos a favor y 36 en contra, iniciativa impulsada por Morena, PVEM y PT, que fue rechazada por PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
El dictamen fue turnado al Ejecutivo Federal y plantea ajustes en la política habitacional, incluyendo la participación directa de instituciones públicas en la construcción y renta de viviendas.
La reforma establece que organismos como Infonavit y Fovissste podrán construir, adquirir, rehabilitar y arrendar vivienda, además de desarrollar proyectos de urbanización. También sustituye el concepto de “vivienda digna y decorosa” por “vivienda adecuada”, alineado con estándares internacionales.
Este enfoque contempla criterios como accesibilidad, costos, servicios, condiciones de habitabilidad, certeza jurídica y ubicación, con el objetivo de garantizar condiciones para el bienestar.
Durante la discusión, legisladores expresaron posturas divididas: desde Morena se señaló que los recursos de los trabajadores están protegidos y que la medida busca ampliar el acceso a la vivienda por otro lado, senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano cuestionaron el uso de los ahorros laborales para financiar proyectos, al considerar que no se consultó a los trabajadores y que se abre la puerta al manejo de estos fondos en la construcción de vivienda.




