Autoridades educativas informaron que una parte significativa de los recursos del programa La Escuela es Nuestra se ha utilizado para reparar sistemas eléctricos en planteles que resultaron afectados por sobrecargas derivadas del uso de equipos de aire acondicionado.
De acuerdo con la información, alrededor de 600 millones de pesos han sido destinados a la rehabilitación de instalaciones en aproximadamente 300 escuelas, principalmente en la zona sur de Tamaulipas, donde las altas temperaturas impulsaron la instalación de minisplits.
En municipios como Tampico, Ciudad Madero y Altamira, cientos de planteles registraron fallas eléctricas debido a que la infraestructura no estaba preparada para soportar la demanda adicional de energía. Hasta el momento, una parte importante de estas escuelas ya ha sido atendida, mientras que el resto continúa en proceso de reparación.
En total, el programa ha canalizado cerca de mil millones de pesos a instituciones educativas en la entidad, de los cuales la gran mayoría fue utilizada para la adquisición de sistemas de climatización, lo que posteriormente generó afectaciones en las redes eléctricas.
Autoridades señalaron que el fenómeno, identificado como “escuelas con instalaciones sobrecargadas”, se originó por la falta de adecuaciones previas en transformadores y cableado, lo que derivó en fallas que incluso pueden tardar meses en ser solucionadas.
Asimismo, se indicó que la intención es concluir con las reparaciones pendientes antes del inicio del próximo ciclo escolar, con el fin de garantizar condiciones adecuadas para estudiantes y personal docente frente a las altas temperaturas que se registran en la región.




